4 propuestas para una operación bikini diferente

4 propuestas para una operación bikini diferente

.

 No, no nos hemos vuelto locos. No ha habido un giro editorial o de contenido dentro de Acompasando ni se trata de una nueva sección de dietas milagro o de tablas de ejercicios desde donde acercarnos a nuevos públicos. Bueno, de hecho sí se trata, tal vez, de una serie de ejercicios, pero en ningún caso físicos. Está el tiempo como para sudar a propósito… Llega el largo verano y todo apunta a que tocará hacer determinados esfuerzos para mantenerse en línea. En línea, claro, con Jesús.

 .

Es muy probable que a estas alturas del texto, en apenas un párrafo, ya te haya dado tiempo a pensar más de una vez que el título del artículo es muy forzado y que te la he colado descaradamente. En cualquier caso, ya estás aquí y estoy convencido de que seguirás leyendo no sea más que por saber dónde acaba todo esto. Me parece bien y te agradezco la comprensión. También es verano para el que escribe estas letras y la ausencia de esta página durante los dos últimos meses se nota inevitablemente. Sea como sea, aquí te dejo esta operación veraniega en cuatro pasos por si pudiera servirte de algún modo a lo largo de estos días.

 .

Las vacaciones ya están aquí y, como cada año, las presencias y los espacios reservados a nuestra fe se relajan. No nos engañemos -no pasa nada- pero en verano vamos menos a misa, tenemos menos contacto con nuestra cotidianidad espiritual que a lo largo del curso. Ya sea por falta de tiempo ante los ritmos distintos; ya sea porque la parroquia que nos ha tocado al lado de nuestro lugar de veraneo sólo da misas en alemán para los turistas; ya sea porque en el pueblo donde estamos el cura (con ese excesivo protagonismo eucarístico que asumen frente a los laicos) es infumable y no le ha llegado aún el telegrama con la noticia de la convocatoria del Vaticano II; ya sea por lo que sea, el caso es que, si pisamos una iglesia en verano, por lo general es para hacer turismo y, de la que vamos, echamos un padrenuestro. No pasa nada. Como digo, es normal.

 .

Sin embargo, esto no significa que tengamos que renunciar a nuestra espiritualidad ni a estar en línea con Jesús a lo largo de estos meses de descanso. Es más, ¡puede ser una oportunidad privilegiada para hacerlo! Quizá, de hecho, quitándote de compromisos autoimpuestos y profundizando con calma y naturalidad en otras presencias de Jesús en tu día a día puedas descubrir una manera sencilla y agradecida de disfrutar de tu fe.

 .

Tras esta interminable introducción, vamos allá con esa ‘Operación Bikini’ diferente. Vamos allá con esas cuatro sugerencias que no son ni más ni menos que una invitación a, durante este verano:

 .

.

  • VER:

 .

olatz1Ver. Mirar. Abrir los ojos. Aprovecha que el tiempo se mide de otra manera durante estos días para contemplar a tu alrededor. Mira el mar y compréndelo. Mira la montaña, el campo, la hierba, y búscate. Mira el cielo, de día, de noche, bajo las estrellas, amaneciendo, y trata de entender desde la pequeñez. Disfruta contemplando, contempla disfrutando. Aprovecha que no hay prisa para ser consciente de lo que ves, de ver mirando, de mirar buscando algo más sin el agobio de tener por qué encontrar nada. Y no te quedes ahí. Si lo que quieres es buscar a Jesús, búscale en otra de las presencias más importantes en las que nos dijo que se quedaba junto con la eucaristía: Búscale en tus hermanos. Aprovecha y mira a la gente que tienes cerca, a aquellos con los que convives, a aquellos con los que compartes tu lucha y tu camino, a tu familia, a tus amigos, a tus compañeros. Mírales y busca a Jesús ahí dentro. “Dios es Amor, y quien permanece en el Amor permanece en Dios, y Dios en él”, que no lo digo yo, que lo dice San Juan. Vas a tenerle cerquita todo el verano, así que mírale y búscale en tu hermano. Pero, ya que estás, atrévete a dar un paso más allá. Ya has mirado en los horizontes y en los que te rodean, mira ahora en el hermano que sufre, en el empobrecido, búscale. Tienes todo un verano para dedicar tiempo a fijarte en que existen, tanto a tu lado como en el mundo. Se consciente de su existencia, no te conformes con verles, mírales, busca ahí dentro a Dios, que te llama a gritos. Está en el metro enseñándote sus papeles que te aseguran que su enfermedad es de verdad y te lo jura por sus hijos, está en los comedores abiertos de los colegios durante el verano, está en el extrarradio y colándose entre los turistas del centro, está en Siria, y en Irak, y en Nigeria… Mírale. Dedícale tiempo. Aprovecha que, para esto, no hay horarios ni lugares ni templos concretos.

 .

.

  • JUZGAR:

 .

943192_10151399174590168_183131008_nQuizá el paso más difícil de esta ‘Operación Bikini’ estival. Nadie nos enseña a hacer esto bien en la escuela. Dependemos en gran medida de lo que hayamos aprendido en casa y de nuestro entorno. Aún así, vamos a aprovechar estos días para hacer un esfuerzo. No me refiero a que nos pasemos todo el día juzgando, ya que con muchas probabilidades no seamos nadie para hacerlo y será mucho más interesente detenerse a localizar nuestras propias “vigas en el ojo”. Sin embargo, sí que podemos dedicar estos días a ganar en conciencia crítica. Ya has visto. Ya has mirado. Te has encontrado frente al mar. Te has recolocado ante ese familiar en el que has descubierto algo de Dios. Te has enfrentado a la incoherencia de encontrar a un Dios tirado por los suelos de tu ciudad. ¿Qué te dice todo eso? ¿Qué te remueve? ¿Te basta con mirar o te animas a dar un paso más? Quizá sea buena cosa aprovechar que te has llevado tu tablet y que en la tele no hay nada y que las siestas son eternas en verano para cotillear por Internet y saber un poco más de algunas de las realidades que más te han chocado de las que te hayas encontrado. Quizá te animes a leer otro periódico distinto, a buscar información por tu cuenta, a escribir un email a los gestores políticos responsables de las realidades que crees más crudas preguntándoles… Quizá sea un buen momento para hacerte una buena selección de libros para estos días entre los que también haya algo de ensayo o de estudios históricos (que no todo va a ser ‘Juego de Tronos’). Quizá, por qué no, te acerques a alguna convocatoria de asamblea de algún movimiento social local para ver de qué hablan o qué son realmente…  Para juzgar es importante generar una conciencia crítica y esta sólo puede ser personal, no nos la pueden dar otros. Así que, ¡ánimo! ¡Siempre es buen momento para formarse un poco más!

 .

.

  • ACTUAR:

 .

voluntariado_verano555x369

Seamos sinceros. Llevamos medio artículo dando por buena la tesis de que tienes varios meses de vacaciones en los que además no tienes que hacer nada de nada y eso difícilmente es así. Con suerte tienes un mes y con mucha más suerte ese mes coincide con el de la gente con la que te gustaría estar en vacaciones. Sea como sea, al final estamos solos con nuestra jornada intensiva gran parte del tiempo y nos pasamos las horas soportando de cualquier manera el calor de nuestra ciudad en agosto. Puede ser un buen momento para salir del sopor y el hastío y animarnos a apoyar cualquier labor de voluntariado temporal de las que surgen en estas fechas en nuestra ciudad. No te va a llevar mucho tiempo, puede ser una forma diferente de encajar las vacaciones y seguro que conoces a gente interesantísima. No hace falta que venga yo a decir en este artículo que, en la entrega de tu tiempo voluntariamente por aquellos que lo necesitan, también te puedes encontrar con Dios. Hemos hablado de los comedores escolares abiertos para niños este verano, pero también hay multitud de campamentos para chavales en riesgo, apoyos escolares, bancos de alimentos y albergues. Seguro que, con poco que busques, encuentras. Ya sea algo ya montado por otros o algo que se te ocurra a ti desde lo que has mirado y lo que has juzgado. ¿Te animas?

 .

.

  • CELEBRAR:

 .

cerveza-desta-585Este cuarto punto, que por lo general obviamos en esta sección, cayendo en el mismo error de esos a los que a veces criticamos, es uno de los cuatro puntos fundamentales de la metodología de Justicia y Paz. Ver, Juzgar, Actuar y Celebrar. Es fundamental celebrar. Celebrar el trabajo realizado si al final nos animamos a hacer algo de lo que hemos visto en el punto anterior, pero también celebrar el trabajo del curso que cerramos, celebrar las luchas, los éxitos y los fracasos, celebrar la vida. Que este verano sea también tiempo de quedar con los amigos y contarse, de tomarse las copas que hagan falta para brindar por lo vivido y por lo que viviremos, a celebrar que, a pesar de todo, nos queda la esperanza. Porque Jesús, el Dios que quiso hacerse vino, también está en esa fiesta, disfrutando a nuestro lado, y porque nos lo expresó, más que como una recomendación, como un mandato a través de Pablo: “Estad alegres”.

.
Estando alegres estaremos en su presencia y quizá así, desde la naturalidad, desde la cotidianidad, desde la sencillez, consigamos mantenernos “en línea” durante este verano. Aunque el cura del pueblo sea un peñazo y aunque no pisemos una iglesia en dos meses.

.

.

Miguel Ángel Vázquez

@MAVazquez22

¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Compartir en Facebook
Share on twitter
Compartir en Twitter
Share on pinterest
Compartir en Pinterest