Aprender a estar presente. Por Carmen Jalón

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Aprender a estar presente

para evitar la acumulación de bienes 

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Las herramientas que te propongo son la práctica de Atención plena (Mindulness) y de Compasión. Mindfulness no es algo nuevo, tratamos con algo realmente antiquísimo. No obstante, hace muy poco tiempo (apenas treinta años en Estados Unidos y actualmente en España) que mindfulness ha acaparado la atención no solo de la Psicología Clínica, sino de otros muchos ámbitos como son el educativo, empresarial, o deportivo. Mindfulness ha sido definido de múltiples maneras, para Kabat-Zinn, (2003) “es la consciencia que emerge a través de poner atención intencional, en el momento presente, de manera no condenatoria, del flujo de la experiencia momento a momento”. Y el inmenso potencial de estar presente nos lo recuerda el Papa: “Hacerse plenamente presente serenamente ante cada realidad por pequeña que sea nos abre muchas más posibilidades de realización personal y de comprensión. La experiencia cristiana propone un crecimiento con sobriedad y con capacidad de gozar con lo poco. Es un retorno a la simplicidad que nos permite detenernos a valorar lo pequeño, agradecer las posibilidades que nos ofrece la vida sin apegarnos a lo que no tenemos ni entristecernos por lo que no poseemos.  Esto supone evitar la dinámica del dominio y de la mera acumulación de bienes” (Sí n.222).

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Te propongo entrenar la capacidad de estar presente con una práctica sencilla:

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hojaasarboles.

Se trata de que explores -cuando vayas de camino a tu casa- con exquisita atención, las hojas de los árboles o a los mismos árboles. Sin hacer nada especial, si no como si fueran unas hojas que no hubieras visto antes nunca. Como si no supieras que se trata de árboles y de hojas, como si fueras una persona de otro planeta y fuera la primera vez que los vieras. Te puedes fijar en los diferentes planos que podrás ver, en cómo se mecen las hojas aunque sea sutilmente, en los juegos de luces y sombras que se van componiendo a tu paso. Y hazte consciente de cómo te sientes cuando  termines ¡Y  ya sabes! ¡Con actitud amorosa y sin expectativas!

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Carmen Jalón