A menudo es bueno pararse y «acompasarse» antes de iniciar el vuelo. Acompasando se toma un tiempo para, en «un poquito»… volar aún más alto.
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Adrián de Prado

Adrián de Prado

ADRIÁN DE PRADO "Natural de Segovia y misionero claretiano de vocación. También hijo, hermano, amigo, buscador, creyente... En este momento, comparto fe, vida y misión con cuantos caminan siguiendo al Señor en la parroquia San Antonio María Claret y el Colegio Claret, ambos en Madrid. Transité en su día las veredas de la Filología Hispánica y conservo vivo, en medio de otros menesteres, el amor por la palabra poética. He disfrutado también del estudio de la Filosofía y la Teología, que han hecho crecer en mí el amor por la Palabra encarnada. De unas y otra -palabras y Palabra- trataré de ofrecer aquí alguna pequeña brizna"