A menudo es bueno pararse y «acompasarse» antes de iniciar el vuelo. Acompasando se toma un tiempo para, en «un poquito»… volar aún más alto.
Gracias por confiar.

José María Lillo Álvarez

José María Lillo Álvarez

Actualmente destinado en la comunidad de Corazón de María 1 en Madrid al cargo de la Parroquia y también como profesor en el colegio Claret. Prácticamente toda la vida claretiana ligado a la tarea educativa y la pastoral juvenil.

¡Más difícil todavía!

“… Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen…” ¿Es esto posible?   No se habrá confundido Mateo y querría decir: ¿respetar,

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