A menudo es bueno pararse y «acompasarse» antes de iniciar el vuelo. Acompasando se toma un tiempo para, en «un poquito»… volar aún más alto.
Gracias por confiar.

adanyeva-creacion

BIBLIANDO: «La Primera Palabra: ¡una bendición!» por Ianire Angulo, ESSE

La Biblia es un tesoro que, demasiadas veces, permanece escondido para nosotros. Nos da «reparo», no sabemos cómo hincarle el diente o nos parece algo demasiado lejano a lo que nos ocupa y preocupa cada día. ¡Nada más lejos de la realidad! Por eso te invitamos a “bibliar”, a vivir “bibliando”. Como vamos a descubrir en esta sección, la Palabra es siempre sugerente y actual: ¿Te atreves a escucharla?

.

Este nuevo curso nos ayudará Ianire Angulo, ¡vamos allá!

.

Gn 1, 1-2.26-28

 .

“Al principio creó Dios el cielo y la tierra. La tierra era una soledad caótica y las tinieblas cubrían el abismo, mientras el espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas (…) Entonces dijo Dios: Hagamos a los hombres a nuestra imagen, según nuestra semejanza, para que dominen sobre los peces del mar, las aves del cielo, los ganados, las bestias salvajes y los reptiles de la tierra. Y creó Dios a los hombres a su imagen: a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios: Creced y multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven por la tierra” 

 .

.

Para la Escritura no existe ninguna contradicción en el hecho de que se ofrezcan dos relatos diferentes de la Creación (uno en el primer capítulo del Génesis y otro en el segundo). Lo que a nosotros nos puede sonar “incoherente” no es sino una muestra de que lo importante de estos pasajes no es contar “qué pasó”, sino mostrar cuál es el sentido de la realidad, la identidad profunda del ser humano, el plan de Dios para la existencia… y esto tan importante se puede narrar de diferentes modos.

.

adam-y-eve

Si nos asomamos al primer capítulo puede parecernos un relato de la Creación muy repetitivo y monótono. Cuenta cómo van pasando los días de la primera semana y, en cada uno de ellos, Dios va creando diferentes realidades siguiendo siempre el mismo esquema: dice y hace. Esta forma tan ordenada y sistemática de narrar delata que estamos ante un texto de tradición sacerdotal, que es una corriente teológica que tuvo mucha fuerza tras el regreso de Israel del exilio en Babilonia (s. VI a.C.). La situación caótica que se encontraron al volver a su país les hizo entender que era lo contrario a lo que Dios debía querer, pues Él organizaba el mundo y la realidad poniendo “cada cosa en su sitio”.

.

Igual estamos tan acostumbrados que no nos llama la atención que Dios crea la realidad hablando. Se expresa así la profunda convicción de quelo que Él dice, lo hace, que sus palabras no “se las lleva el viento” sino que tienen una fuerza actuante capaz de cambiar la realidad. Cuando escuchamos nuestro nombre dicho por alguien que nos quiere, algo se nos mueve por dentro. Así, cuando Dios nos nombra, nos está de algún modo re-creando, haciendo nuevos/as, sacando a la luz Vida en nuestra vida.

.

No somos un ser vivo entre otros. Después de crear la luz, el sol, las estrellas, los animales terrestres, las aves… como culmen de su obra creadora, Dios decide realizar al ser humano a su imagen y semejanza. Las primeras palabras que el Creador dirige al varón y a la mujer es, precisamente, una bendición. Dios “dice bien” del ser humano… y, lo que dice, lo hace. Aunque a veces no nos lo creamos del todo, cuando el Señor nos mira no “le sale” otra cosa que una bendición.

.

Su Palabra, que es creadora y generadora de vida, se dirige siempre a ti y a mí en forma de bendición. También a lo largo de este nuevo curso que empezamos. ¿No vale la pena tener el oído y el corazón bien abierto a lo que Él nos quiera decir a lo largo de este año? Algo cambiará en nosotros si acogemos su Palabra ¿no crees?

.

.

Ianire Angulo Ordorika,  ESSE

.

COMPARTE ESTA ENTRADA

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on print
Share on email