BIBLIANDO-OCT16
Marifé Ramos

Marifé Ramos

BIBLIANDO: «REAVIVAR LA VOCACIÓN MISIONERA» por Marifé Ramos

¡Reavivemos la vocación misionera! 

.

“Toma parte en los duros trabajos del Evangelio según las fuerzas que Dios te dé… Guarda este tesoro con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros”. (2ª Timoteo 1, 8.14) 

.

Este mes del Domund nos trae  multitud de mensajes sobre las misiones. Es posible que nuestra mente nos juegue una mala pasada haciéndonos desear lo que no está al alcance de nuestras posibilidades.

.

Teresa de Jesús nos recomienda en los últimos párrafos del libro de Las Moradas que no cometamos un error: desaprovechar las cosas que tenemos a mano para servir al Señor, contentándonos  con desear las cosas imposibles. Nos dice también que “no hagamos torres sin fundamento, que el Señor no mira tanto la grandeza de las obras como el amor con que se hacen”.   

.

Dicho de otro modo, que no soñemos con ser como santa Teresa de Calcuta, si esa no es nuestra vocación ni hemos recibido fuerzas para serlo.

.

Podemos imaginarnos trabajando intensamente en países pobres, en medio de selvas peligrosas, curando, ayudando y casi salvando a multitudes… pero la carta de san Pablo nos devuelve a la realidad: “toma parte en los duros trabajos del Evangelio según las fuerzas que Dios te dé”

.

¿Qué hay tras esta advertencia? Timoteo era joven,  su padre era gentil y su madre judía, y Pablo lo había convertido al cristianismo. Los dos fueron durante mucho tiempo compañeros en la misión, hasta que Pablo le puso al frente de la iglesia de Éfeso.

.

Pero Timoteo, a pesar de su juventud, tenía una salud delicada. Pablo,   viejo lobo de mar en la misión evangelizadora,  le advierte para que sea prudente y sea consciente del Espíritu Santo que le habita.

.

¿Cuáles son nuestras fuerzas? ¿Cómo podemos desarrollar nuestra vocación misionera ateniéndonos a nuestra realidad? 

.

  • Podemos tomarnos más en serio el desarrollo de los países pobres. Queremos mantener nuestro bienestar, pero a menudo demandamos  productos que generan esclavitud y pobreza. La filosofía de “usar y tirar” produce multitud de basura electrónica que van a parar a esos países y los contaminan. Nuestra manera de posicionarnos ante el consumo y el reciclado también son expresión de nuestro espíritu misionero.
  • ¿Somos conscientes del pudor y el miedo que nos impiden ser misioner@s en nuestra familia, trabajo, vecindario, etc.? Recuerdo que hace años le pedí  a una alumna adolescente que hablara en clase de su tía misionera. Me dijo: “Sólo sé que va vestida de gris”. Vivir con espíritu misionero en el  propio ambiente laboral suele ser uno de “los duros trabajos del Evangelio”

¿Qué saben las personas que nos rodean de nuestra pasión evangelizadora y misionera? ¿Qué rezumamos? ¿Qué miedos nos impiden dar testimonio?

  • Octubre es un buen mes para reavivar las experiencias de envío que hemos vivido. No dejemos que sean como un recuerdo que se va borrando. Recuperemos la fuerza que tuvieron y el sentido que dio a nuestra tarea. Los envíos de la comunidad eclesial no tienen fecha de caducidad.
  • La oración de cada noche es una buena ocasión para dialogar con Jesús, el hermano mayor que nos envía a la misión y nos acompaña. Como a los 72 discípulos,  nos pregunta a la vuelta qué tal nos ha ido y nos hace conscientes de que hemos  recibido un tesoro,  que guardamos y compartimos con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotr@s.

OCTUBRE: ¡Mes misionero! Tendremos muchas oportunidades para reflexionar, ajustarnos a la realidad, expresar nuestra solidaridad con los más pobres, alentar a nuestr@s amig@s misioner@s y dejarnos interrogar por su testimonio… Es un mes con grandes posibilidades. ¡Que se reavive nuestra vocación misionera! 

 .

COMPARTE ESTA ENTRADA

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on print
Share on email