A menudo es bueno pararse y «acompasarse» antes de iniciar el vuelo. Acompasando se toma un tiempo para, en «un poquito»… volar aún más alto.
Gracias por confiar.

BUSCANDO: «Alegría» por Juan Carlos Monroy, cmf

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En esta sección nos ayudará este curso a “BUSCAR” nuestro hermano y amigo Juan Carlos Monroy a quien le agradecemos de corazón esta colaboración.

Cada entrega, una palabra de ayuda en nuestro camino de crecimiento desde el discernimiento, en nuestras búsquedas  y decisiones cotidianas, pequeñas, o también para nuestras decisiones de más peso, de más envergadura…

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 buscando alegría

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En este Octubre tan misionero, celebramos el DOMUND con el sugerente lema: “Renace la alegría”, una frase del Papa Francisco.

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Una palabra te es dada: Alegría.

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La Alegría es un buen síntoma para tener la convicción de que vas por buen camino en tu búsqueda.

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Si te sientes bien cuando te diriges en esa dirección que sigues, si te sientes en tu sitio con sencillez y naturalidad, como pez en el agua, como un guante, si notas cómo tu corazón se expande, si se asoma la sonrisa en tu cara, entonces estás acertando.

Aunque los miedos luego te bloqueen, aunque las olas de la tormenta del lago te hagan dudar, aunque se sumen dificultades para seguir adelante… lo cierto es que has acertado.

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Eso siempre que tu complacencia no se deba a cosas “colaterales”: me gusta esta opción porque se viaja mucho, me siento bien porque así no tengo que continuar en este trabajo… Entonces el indicador no vale. Ha de ser la opción en sí misma la que te llena de paz y gozo.

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Esa alegría sólo puede venir del Espíritu.

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(Pero este indicador no te vale pensarlo al revés: “si no tengo esa alegría entonces es que no”. Eso no es así. La alegría puede no haber surgido por diversas causas, aunque sea tu camino. Es una señal que sólo sirve en una dirección: si sientes una alegría así, vas bien)

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para este mes:

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  • LA PALABRA: Mateo 13, 44

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«El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y,  por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.»

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  • LAS PALABRAS: “Alegraos conmigo” (Ain Karem)

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Juan Carlos Monroy