comenzar por uno mismo… en lo pequeño

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¿Te gustaría que todos rompiesen los coches, pintasen las paredes, mintiesen, robasen o defraudasen? ¿No?
El filósofo Kant dio hace muchos años una regla muy útil: actúa siempre de modo que tu conducta pueda ser considerada una regla universal.
Todos sabemos la importancia de mantener siempre la ciudad limpia, las calles en orden, los jardines en buen estado etc… Pero la experiencia nos señala que cuando se empiezan a desobedecer las normas que mantienen el orden en una comunidad, tanto el orden como la comunidad empiezan a deteriorarse, a menudo a una velocidad sorprendente. Las conductas incivilizadas se contagian. Cuando aparece un grafito en una pared, si no se borra pronto, toda la pared y las paredes de las casas próximas aparece llena de pintadas. Es lo que nos cuenta la teoría de las ventanas rotas.
Apliquemos esta situación no sólo para el orden público, sino a otras muchas facetas de la vida. Si no eres fiel en lo pequeño, ¿cómo se te confiará lo grande? ¿Qué te parece si este mes nos proponemos este cuidado y compromiso en lo pequeño: decisiones, elecciones, gestos, actitudes… ? Todo un reto: comenzar por uno mismo para cambiar todo un planeta.