Día del Buitre

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Hay un bello texto de la Biblia que me llena de seguridad y dice así:

“Como un águila que revolotea sobre el nido y anima a sus polluelos a emprender el vuelo, así el Señor extendió sus alas, lo tomó y lo llevó sobre sus plumas” (Deuteronomio 32,11).

Los que saben de aves, dicen que eso no hace el águila, que es más bien un ser solitario. Afirman que encaja mejor con el buitre, que efectivamente enseña a sus crías a volar.

Y los que saben hebreo les da la razón, en parte. Dicen que «nesher» puede referirse perfectamente a cierto tipo de buitre, en vez de al águila, y que es el contexto el que nos puede aclarar de qué ave nos está hablando. Y ponen varios ejemplos más en los que no nos vamos a entretener, que no es el caso.

Así que esa maravillosa acción de Dios con nosotros no está comparada con la majestuosa águila, sino con el feo buitre.

Sobre el buitre se tiene la peor de las impresiones. Ya en el Antiguo Testamento se prohibió su consumo, pues se alimenta de seres recién muertos. Hoy día, los ganaderos aseguran que matan animales de su ganada, especialmente los vulnerables, como los que acaban de parir o ser paridos.

Le adjudican cualidades del águila, que es depredadora. Aunque reconocen que el buitre es carroñero, dicen que el hambre le lleva a actuar así (porque no encuentran presas muertas en el campo, ya que hoy día se incineran). A quién no.

Sobre diversos grupos o tipos de personas también tenemos la peor de las impresiones. Y también les adjudicamos determinados comportamientos que no son propios de la convivencia. Por ejemplo, de los migrantes. Y hay quien los justifican porque el hambre les lleva a actuar así. Como a los buitres.

Es curioso: los buitres están en riesgo de desaparecer. Y no sólo porque tengan dificultades para encontrar comida, sino principalmente por los venenos que ponen los humanos en los campos, o por los medicamentos que le dan a los animales para su exploración, y que luego se comen los buitres si llegan a morir al descubierto, que resultan nocivos para ellos,

Los buitres comen seres muertos, los humanos matan.

A los fondos de capital de riesgo que explota la debilidad de una empresa, se les llama fondos buitres, porque se alimentan de negocios, no muertos, sino en agonía (lo que transmite la creencia que los buitres matan animales enfermos).

Y también a las personas que están oteando la oportunidad de aprovecharse de alguien, incluso en sentido sexual.

A nada nuestro llamamos “buitre” porque enseñemos a las nuevas generaciones a levantar el vuelo por sí mismos, atreviéndose a salir de la zona de confort del nido materno/paterno.

Ni a Dios los comparamos con ellos en nuestras traducciones. A pesar que Dios nos haga crecer como hacen los buitres con sus polluelos.

Es el día del buitre. Del carroñero y del pedagogo. Del que apartamos de nuestra relación por lo antipático que nos cae, y del Dios que nos enseña a ser plenos.

Es el día de preguntarse por nuestro estereotipos.

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