Sabia Advertencia

LOGO-LECTURAS
El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio”.

Mateo 5, 27-32

Generalmente, nada viene de inmediato, de improviso. Incluso el pecado. De ahí las palabras de Jesús hoy. Nos recuerdan que el pecado nace en nosotros a pequeños pasos. Y se va colando por nuestras grietas, por nuestros puntos débiles que nos hacen caer… Por lo tanto, no es intención de las palabras del Evangelio de hoy despertar en nosotros un sentimiento de culpa por los pequeños defectos. Es sobre todo una advertencia, el sabio consejo del hermano mayor. La mayoría de las veces pecamos no porque seamos malos, sino porque no somos lo suficientemente sabios.

Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter