A menudo es bueno pararse y «acompasarse» antes de iniciar el vuelo. Acompasando se toma un tiempo para, en «un poquito»… volar aún más alto.
Gracias por confiar.

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En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: "Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo."

Mateo 5,1-12a

Aunque el propósito principal de las bienaventuranzas sea declarar las bendiciones dadas por el reino de Dios, la mayoría de eruditos también las ven como una imagen de ese reino. Cuando vivimos el reino de Dios, deseamos ser más humildes, más misericordiosos, más justos, ser personas de paz y así sucesivamente. Pero los que realmente entran en el Reino de los Cielos son los limpios de corazón.

¿Quién podría en realidad ser “limpio corazón”? Hoy la Iglesia conmemora a los santos y santas, que se han ido sucediendo en la historia de la humanidad, personas de diversas civilizaciones y culturas. Que por ser humildes y sufridas y compartir sus bienes, fueron bienaventuradas. Y así, enriquecieron a la Iglesia y contribuyeron al bien de la humanidad. Todas las Bienaventuranzas comienzan con la palabra “FELICES”

¿Cómo entender que una persona puede ser pobre y feliz al mismo tiempo?
¿Cuáles son los momentos en tu vida en que te has sentido realmente feliz? ¿Era una felicidad como la que proclamaba Jesús en las bienaventuranzas, o era de otro tipo?

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