El vendedor de sueños

vendedor de sueños (1)
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“Un ser humano no muere cuando el corazón deja de latir,

muere cuando, de alguna manera deja de sentirse importante”

Contempla la realidad, ¿qué ves? … una sociedad herida, enferma y desorientada. Un mundo que “poco a poco se está desmoronando”, le dice el maestro a Julio César o en palabras del Papa Francisco: “La cultura del bienestar nos lleva a pensar en nosotros mismos, nos hace insensibles al grito de los otros, nos hace vivir en pompas de jabón, que son bonitas, pero no son nada, son la ilusión de lo fútil, de lo provisional, que lleva a la indiferencia hacia los otros, o mejor, lleva a la globalización de la indiferencia. ¡Nos hemos acostumbrado al sufrimiento del otro, no tiene que ver con nosotros, no nos importa, no nos concierne!” … Y resuena con toda fuerza una pregunta incómoda que sigue tocando el corazón: ¿Dónde está tu hermano?  Decía Harriet Tubman: Cada gran sueño comienza con un soñador. Siempre recuerda que tienes dentro de ti la fuerza, la paciencia y la pasión por alcanzar las estrellas y cambiar el mundo”. De esto trata la película, de cosas importantes y profundas, que cuestiona el sentido de la vida. Julio César, un renombrado psiquiatra, por diferentes problemas personales y familiares, llega a tal desesperación que intenta suicidarse. Un misterioso mendigo, “el vendedor de sueños”, se acerca, dialoga con él y le cuestiona el verdadero deseo de acabar con su vida. Este mendigo, con sus palabras y acciones se convierte en un verdadero “influencer”. La gente lo busca, le sigue, para que les muestre sus enseñanzas sobre la vida, la familia, el dinero, el perdón y la muerte, en definitiva, el arte de vivir no desde la palabrería sino desde el ejemplo. Y les recuerda que las cosas importantes, antes de ser, tienen que ser soñadas.

El vendedor de sueños nos enseña…

  • A tomar conciencia de que somos víctimas de un estilo de vida que nos lleva al límite, enloquece y convierte en verdaderos esclavos solitarios que olvida lo esencial.
  • A bajar el ritmo, prescindir de las cosas materiales que dominan y centrarnos más en el trato a los seres queridos.
  • Que la vida siempre nos da una segunda oportunidad.
  • La importancia de tener un proyecto de vida que nos oriente.
  • A descubrir la belleza, la sencillez y serenidad en lo cotidiano. 
  • Que el fracaso y los problemas forman parte de la vida, podemos superarlos y ayudar a otros a salir de ellos. 
  • Que el primer beneficiado con el perdón es aquel que perdona, no el perdonado. 
  • A descubrir la presencia de Dios no hablada, pero que acompaña.
  • A rechazar la deshumanización de nuestra sociedad y descubrir el rostro de la gente real, concreta que ama y sufre.
  • Que la fe, el perdón y el amor nos ayudan a ser personas equilibradas. 

Para pensar: 

  1. Imagínate que te conviertes en un “vendedor de sueños”, ¿Qué sueños ofrecerías a los demás? 
  2. ¿Qué destacarías de cada personaje?
  3. Dialoga y comparte estas frases:
    1. «Acuso al sistema de crear enfermos; traicionamos nuestros sueños, prometiendo fines de semana que no vivimos, cuando deberíamos pasarlos con las personas que queremos». 
    2. «El suicida es un asesino, se mata a sí mismo y a la gente de su entorno». En realidad, los suicidas quieren matar su dolor. 
    3. «Vendo sueños, lo que el dinero no puede comprar; a los suicidas les regalo una coma, poder parar, para que sigan escribiendo la historia de su vida».
    4. «La vida sin sueños es como una mañana sin rocíos, un jardín sin flores o una mente sin construcción de ideas. Todo ser humano debe ser un vendedor de sueños. Los sueños no son deseos, son proyectos de vida que debemos controlar y que nos permiten abrir la ventana de la mente para que seamos autores de nuestra propia historia». (Cury)

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