Esperanza contra la Globalización de la Indiferencia. Una perspectiva.

*A las espaldas del papa Francisco, un niño sentado quizá por primera vez en la historia en la cátedra de San Pedro. Como debe ser.

.

Esperanza contra la globalización de la indiferencia.

Una perspectiva… (por Miguel Ángel Vázquez)

.

.

“Te pedimos ayuda para llorar por nuestra indiferencia, por la crueldad que hay en el mundo, en nosotros y en todos aquellos que desde el anonimato toman decisiones socio-económicas que abren la vía a dramas como estos. Te pedimos perdón por aquellos que con sus decisiones a nivel mundial han creado situaciones que conducen a estos dramas. La ilusión por lo insignificante, por lo provisional, nos lleva hacia la indiferencia hacia los otros,  nos lleva a la globalización de la indiferencia.”

.

La frase con la que comienzo el artículo no es mía. El autor no es ni más ni menos que el papa Francisco,  el pontífice que en menos de un año está consiguiendo remover las conciencias de propios y ajenos y cambiar los acentos de sitio hasta el punto de lograr una sincera sensación de frescura y novedad. Una sensación de bocanada de aire que revitaliza, sorprende y emociona. Elijo precisamente esta cita para estrenarme en esta necesaria sección de ‘Justicia y Paz’ dentro de Acompasando porque trae consigo una de las expresiones que está popularizando Francisco y que toca una clave básica dentro de la estructura de pecado e injusticia de nuestro sistema: la globalización de la indiferencia.

.
En otra frase, en la JMJ de Brasil, Francisco definía por oposición esta expresión. Decía entonces: “La globalización de la indiferencia debe ser sustituida por una globalización de la fraternidad. La fraternidad toca todos los aspectos de la vida, incluida la economía, las finanzas, la sociedad civil, la política, la investigación, el desarrollo, las instituciones públicas y culturales.” Encontramos pues la que debe ser la opuesta a la globalización de la indiferencia, ni más ni menos que la globalización de la fraternidad.

.

Me gustaría en esta primera entrada, antes de entrar en materia, presentar una perspectiva, un enfoque, de lo que procuraré que sea mi colaboración en Acompasando, no sea más que por orientar al lector. Como digo, las claretianas me han confiado los textos de esta sección de Justicia y Paz, gesto que, desde ya mismo, agradezco (ellas sabrán lo que hacen…).  El método ya lo presentaron en una entrada anterior y procuraremos seguirlo a rajatabla para que esto tenga más de análisis que de opinión propia. El “ver, juzgar, actuar” será la herramienta que utilicemos mes a mes para profundizar en esta llamada que la Iglesia nos hace a la justicia social desde nuestro lugar en el mundo.

.
La perspectiva, y de ahí las citas del papa, será la de la esperanza. Siempre. En la creencia personal de que “no hay mayor denuncia que comunicar la esperanza”,  cada tema será tratado desde un análisis de la realidad objetivo pero también desde las propuestas transformadoras que existen y a las que nos podemos sumar para ir haciendo de este mundo ese “otro mundo posible” que ansiamos. Que el hecho de comprobar que se puede cambiar el mundo, que hay otra forma distinta de hacer las cosas, nos lleve a caer en la cuenta de las injusticias que se están cometiendo y nos de fuerzas para transformarlas.

.
En todo esto la fraternidad jugará un papel fundamental. Es la revolución que le toca hacer a nuestra generación. Una revolución no violenta que hermanará a toda la Humanidad, creyentes y no creyentes, en lo que unos llamaremos “Reinado de Dios” y otros ese “otro mundo posible”. La fraternidad es, hoy por hoy, el camino para la justicia social y el acento a los problemas de nuestro mundo. Fraternidad como única salida posible. Fraternidad como la preocupación por los derechos del otro en la creencia de que eso es tanto como luchar por los nuestros propios. Fraternidad como esperanza en el ser humano y en sus capacidades de reconciliarse consigo mismo y con el planeta.

.

Valga, pues, esta entrada como declaración de intenciones. Desde este mismo momento, si en alguna ocasión no cumplo con este enfoque de esperanza y fraternidad tienen derecho a quejarse en los comentarios. Espero que así sea y que podamos hacer de este un espacio dinámico en el que comentar nuestras inquietudes por la justicia y la paz y compartamos soluciones que nos hagan, poquito a poco, hacer de este mundo un lugar mejor.

.
Para terminar, les dejo con este breve vídeo (apenas 30 segundos) a modo de visibilización de ese poder fraterno que llevamos dentro desde bien pequeñitos. ¡Ojalá no se nos olvide con los años! ¡Bienvenidos a esta aventura! ¡Espero que la disfruten y les sirva!

.

.

.

.

Miguel Ángel Vázquez

@MAVazquez22

¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Compartir en Facebook
Share on twitter
Compartir en Twitter
Share on pinterest
Compartir en Pinterest