A menudo es bueno pararse y «acompasarse» antes de iniciar el vuelo. Acompasando se toma un tiempo para, en «un poquito»… volar aún más alto.
Gracias por confiar.

gente de carne y hueso. JoseFer Juan

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest

Necesitamos tu testimonio 

 .

Así de sencillo y claro: necesitamos tu testimonio. El tuyo, sí. Porque tú eres una persona de carne y hueso, con tu cotidianeidad y con tu historia, con tus fracasos y sueños, con tus éxitos y derrotas. Hablar de otros, y no de ti mismo, quizá sea una de las grandes apuestas de la época de los grandes titulares y de las personas relevantes. Pero al evangelio, a Dios le importas tú. Cada uno en particular. Por eso necesitamos tu testimonio, sencillo y claro, de que es posible seguir adelante. No sólo eso, sino salir fortalecido, con un aprendizaje hecho, incluso dando gracias. Atrévete a pensarlo y compártelo, porque quizá esa riqueza alcance a otros que andan desesperados sin saber qué camino tomar.

 .

Seguramente encuentres más de una ocasión en la que has respondido con valentía a acontecimientos adversos, y has sido levantada cuando muchos daban la situación por perdida. Así comienza todo, en el fracaso. Sin dejar, eso sí, que tenga la última palabra. Como aquello de la muerte y de la vida, como aquello de la división y la fraternidad. ¿Qué fue lo que te llevó a la muerte? ¿Qué te sacó de ella? ¡Necesitamos tu testimonio!

 .

maxresdefault (5)Es más que probable que, salvo que seas un superhéroe, no estuvieras solo. Quizá sí te sentías así. Aislado, incomprendido, alejado, como vagando por la existencia sin lugar donde reposar la cabeza. Pero algo hizo que girases tu vista y te fijaras en alguien de forma distinta. Sin medias tintas, porque todos lo hemos vivido: que pidieses ayuda y encontrases respuesta a tu llamada. Quién fue el que se acercó, cómo lo hizo, cómo llegó a ti. Y, más importante si cabe, cómo abriste tu corazón cerrado a la ayuda del otro. Aunque en principio te humillara algo, te vieras muy débil, muy poco hombre y mujer, niño o mayor. ¿Qué se movió interiormente? ¡Necesitamos tu testimonio!

 .

Después de aquel encuentro, de aquellos encuentros mejor dicho, cómo continuó la historia. Qué supuso para ti esa experiencia de empezar de nuevo. Hablamos poco de estas cosas, lo sé. Al final lo esencial queda invisibilizado, y tiene razón El Principito. Pero cuenta ahora que puedes, o cuéntatelo a ti mismo como mínimo, ¿qué se vive, cómo se afronta, qué miedos asaltan, qué dudas, qué consuelos y alivios encuentras en la tensión? ¿Cómo fuiste capaz de dar la cara, de no cubrirte una vez más el rostro sino de destaparte, y querer seguir? ¿De dónde nació tanta fuerza para emprender el regreso a la vida, con tantas heridas como produce esta batalla? ¿Dónde encontraste refugio en la tempestad, coraje en el desaliento? ¡Necesitamos tu testimonio!

 .

Sí, tengo más preguntas. Una última y ya paro. Mi interés no es remover mierda, ni asquear a nadie, sino devolver la dignidad a tantas personas sin titulares. A ti, al otro, a mí mismo. No aparecemos en los periódicos, ni en las revistas, ni en artículos digitales. Sin películas que no necesitamos, ni homenajes que nos harían sentir doblemente muertos. Necesitamos tu testimonio de cotidianeidad para que el mundo vuelva su mirada a lo pequeño, por valioso. Mejor dicho, para que sepamos mirar la grandeza no aparente ni falsamente creada de la existencia que se vive con exigencia, con rigor, con pasión, con ternura… ¡Necesitamos tu testimonio! Y me encantaría leerlo aquí abajo, en los comentarios. Hacer con él después algo, darlo a conocer, que sepamos mirar el rostro de la gente con nuevos ojos, con mayor profundidad, no con el vacío. Que nos fijemos atentamente los unos a los otros, porque vaya usted a saber qué hay detrás de cada nuevo paso. No juzgar, sino acoger. No hablar del otro, sino agradecer. No dar por supuesto, sino escuchar.

 .

El protagonista de este post eres tú. Si no lo eres, ¡toma la vida en tus manos! ¡Escribe, comparte, crea red, escucha y aprende! El primero sólo será el primero, después de él ojalá vengan mucho más.

.

.

José Fernando Juan

@josefer_juan