JOKER, EL DOLOR QUE OCULTA UNA SONRISA

Joker (1)
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“No imagino que mi muerte me traiga más dolores que mi vida” (JOKER,2019)

La película JOKER refleja la historia de un hombre con una enfermedad mental que vive con su madre a la que cuida y cuenta con escasos recursos económicos. El protagonista, Arthur Fleck, busca desesperadamente integrarse en la sociedad. Las distintas vivencias que va teniendo provocan que acabe inmerso en una espiral de violencia que le convierte en un asesino.

“Lo peor de una enfermedad mental es que los demás esperan que uno se comporte como si no la tuviese” (JOKER,2019)

La película es dura. Es una crítica a una sociedad americana, en la que el sistema de salud excluye a las personas sin recursos del bienestar social. Sin duda, una visión enriquecedora de la película es contemplarla como una invitación a la reflexión sobre nuestra propia responsabilidad, individual y grupal, con intención de motivar un cambio en nuestra actitud ante las personas con trastorno mental.

¿Qué he visto a lo largo de la película? ¿Sobre qué he reflexionado?

Los prejuicios. Esto es, ideas negativas y falsas que contribuyen a “levantar” un muro en torno a las personas con trastornos mentales y causan gran sufrimiento a sus familias. Es un trato injusto que se traduce en menos oportunidades laborales y de integración social. Me ha hecho pensar en el “estatus” que se les otorga a las enfermedades mentales frente a otras enfermedades y, en consecuencia, a que muchas personas traten de ocultarlo por el impacto que puede producir en las personas con las que se relacionan.

La falta de confianza que percibe el protagonista por parte de la trabajadora social, por su jefe y sus compañeros de trabajo. Las miradas de la gente con matices de recelo y las burlas. Todo ello refleja la falta de solidaridad y empatía de parte de la sociedad. 

La incomprensión. Las reacciones de Arthur Fleck provocan indiferencia o, incluso, malestar en las personas con las que se cruza pues no hay ternura ni comprensión en sus miradas. No se tiene en cuenta a la persona en su globalidad. Esta situación refleja insensibilidad e intolerancia hacia el otro. Somos más que una reacción. Hablamos de diversidad, de respeto, de inclusión, pero nos mostramos intolerantes con quien se muestra diferente. Yo soy el patrón, el modelo con el que comparo a los demás. Si no es como yo, pierde valor.

La violencia. Por una parte, la violencia psicológica y física ejercida por aquellos que precisan “entretenerse” a costa de los demás para aumentar su autoestima, para “marcar” el territorio.  Se cosifica la vida del prójimo.  Y, por otra, la violencia que ejerce el protagonista contra los que le han hecho sufrir. Su deseo de venganza al sentirse una persona vulnerable en un entorno amenazante y hostil. Cuando alguien no tiene nada que perder, pues ya lo ha perdido todo al sentir que no tiene ningún valor para la sociedad, se llena de desesperación, angustia y vacío existencial. Arthur cambia de rol, se vuelve agresivo para dejar de sentirse vulnerable.

La humillación en los programas televisivos sensacionalistas que solamente buscan audiencia. ¿Por qué los medios de comunicación suelen hacerse eco de noticias en las que son protagonistas las personas con enfermedad mental para enfatizar problemas puntuales en los que se perciben como una amenaza para la convivencia?  Se pone el énfasis en estigmatizar las recaídas de un enfermo mental en vez de destacar la superación de los “obstáculos” con los que se encuentra, los logros y avances conseguidos. Una persona con un trastorno mental puede llevar una vida totalmente normalizada con apoyo farmacológico y el cariño y afecto de su entorno más cercano. ¿Por qué no reforzamos esa imagen? 

La soledad. El peso de la soledad, del rechazo, del aislamiento. El miedo a volver a frustrarse en sus intentos de relacionarse con los demás y, a pesar de ello, la tenacidad, la insistencia, el empeño en vivir con los demás, buscando su atención, su afecto, su mirada.

El regalo de la sonrisa a pesar del dolor emocional, del drama existencial. 

Las dos caras de la moneda. Aquello que eres y aquello en lo que temes convertirte.  Arthur intenta desesperadamente llevar una vida normalizada. Su sueño es ser cómico, hacer reír a los demás. Al igual que todas las personas, el protagonista busca cubrir sus necesidades básicas y en especial, la necesidad de sentirse querido, aceptado. Precisa, como lo hacemos todos, sentirse valioso.  Sin embargo, todo cambia, todo empeora y saca lo peor de sí mismo.

La búsqueda de un sentido, de un propósito: “Mi madre siempre me dice que sonría y ponga una cara feliz. Ella me dijo que tenía un propósito: traer risas y alegría al mundo” (JOKER,2019)
Te invito a ver el siguiente vídeo con escenas de la película y a reflexionar sobre la letra de la canción Smile, interpretada por por Jimmy Durante.

De la reflexión a la acción ¿qué puedo hacer?

Conocer las enfermedades mentales para evitar prejuicios y estereotipos. 

Visibilizar. No hablar de las enfermedades mentales es convertirlas en tabú y, en consecuencia, se acaba reduciendo su existencia al ámbito médico. 

Escuchar a la persona con enfermedad mental y a su familia. No tener miedo a “destapar” lo que el otro siente, lo que el otro vive. 

Ser empáticos, ponerse en su lugar, en “su piel” para ser capaz de apreciar lo que siente.

Ofrecer la oportunidad de compartir actividades sociales, de ocio y tiempo libre estableciendo relaciones que ofrezcan confianza, tolerancia y respeto.

Amar, querer, valorar para que el otro se sienta amado, querido, valorado.

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