Solo quien tiene mucho amor que ofrecer es capaz de acompasar su vida al ritmo del otro para, como sucede en esta por tantos motivos atípica y necesaria web, acompañar en el camino de la existencia. Acompasando habla de escucha, de palabra oportuna, de mirada limpia, de mano tendida y puerta siempre abierta. Como la web, cálida, amable y esforzada. Sin ruidos. Con susurros. Como una llamada en espera. Acompasada.

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¡Felicidades y gracias por esperar!

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José Lorenzo. Redactor Jefe de Vida Nueva.