La «amarga» corrupción (Día internacional contra la Corrupción)

Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter

La corrupción, el uso de quienes ocupan un puesto público (o prevén ocuparlo) para un beneficio privado, supone para España la pérdida de unos 60.000 millones de euros anuales y es para el 25,1 % de los españoles uno de los tres problemas que más les preocupa.

La ONU celebra el 9 de diciembre el Día Internacional contra la Corrupción, para llamar la atención sobre la necesidad de frenar y eliminar en todos los países miembros los actos de corrupción. Se calcula que en los países en desarrollo se pierde, debido a la corrupción, una cantidad de dinero diez veces mayor que la dedicada a la asistencia oficial para el desarrollo.

La corrupción, dice el Papa Francisco, «es como el azúcar, es dulce, nos gusta, es fácil, y después terminamos mal. De tanta azúcar fácil terminamos diabéticos». En un encuentro que tuvo en 2015 con jóvenes africanos, una joven le preguntó ¿Se puede justificar la corrupción, el pecado, por el sólo hecho de que todos están pecando y están siendo corruptos? El papa puso algunos ejemplos y señaló también que «no sólo en la política, en todas las instituciones, incluso en el Vaticano, hay casos de corrupción.» Y continuó diciendo que: «Si no querés corrupción en tu corazón, en tu vida, en tu patria, empezá vos.»

A mayor o menor escala, ninguno estamos exentos de caer en esta enfermedad, pero igual que lo hacemos con la diabetes, también podemos prevenir y controlar la corrupción. El primer paso es tomar conciencia del daño que nos hace como personas y como sociedad. Eso nos impulsará a reclamar y promover medidas para su control y para mejorar la acción de la justicia, pero sobre todo es necesario que revisemos nuestros hábitos y eduquemos y ejemplifiquemos el valor de la honradez.

#DíaInternacionalcontralaCorrupción

Otras entradas...

Falsos espejismos

Los “hipócritas digitales” Vivimos en una sociedad de la apariencia. ¿Cuánta hipocresía llevo hoy en mi corazón? ¿Me preocupo más por lo

Negación

Quería dar la palabra a quienes no la tuvieron”                 (Deborah Lipstadt) El primer ministro británico Winston Churchill dijo una vez: “La verdad