Los niños de Windermere

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“Me empecé a sentir como un ser humano otra vez”

 (Arek Hersh Mbe)

Es una realidad que el dolor y el sufrimiento forman parte de nuestra vida y cada uno lo enfrenta de manera diferente. El psiquiatra Viktor Frankl en su libro “El hombre en busca de sentido” escribió: “Una vez que le damos un significado a la vida, no solo nos sentimos un poco mejor, sino que, además, también hallamos la capacidad de lidiar con el sufrimiento”.

“Lidiar con el sufrimiento” esta es la clave de la película “Los chicos de Windermere”, una historia real llena de emoción, tristeza, belleza y esperanza que no te deja indiferente. Cada imagen, palabra, gesto te lleva a pensar en las víctimas y no en los verdugos. 

En agosto de 1945, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, el gobierno británico aceptó acoger a 1000 niños, adolescentes y jóvenes, supervivientes de los campos de concentración nazis, de los cuales 300 fueron llevados al complejo de Calgarth, junto al lago Windermere. En este lugar, el psicólogo judío, Oscar Friedmann junto con otros colegas, un rabio y un grupo de voluntarios comienzan la ardua tarea de reinsertarlos en la sociedad. 

Es la historia de cómo la amistad surgida entre ellos se convirtió en un salvavidas para su futuro dándoles una segunda oportunidad. 

Los chicos de Windermere nos enseña… 

  • Que es posible sanar las heridas más terribles mediante la compasión, la solidaridad, el cuidado y el amor. 
  • Las consecuencias psicológicas en la infancia como resultado de los errores de los adultos (en forma de guerra).
  • Los traumas y el sufrimiento llevan a la desconfianza, incluso del que quiere ayudarnos y nos hace incapaces, muchas veces, de retener recuerdos felices de nuestra vida. 
  • “Que la sociedad que no da esperanza al sufrimiento ha perdido su humanidad”.
  •  La importancia de ayudar a los demás a encontrar el sentido y significado de su vida y a sobrellevar el dolor emocional.
  • Que la actitud ante la adversidad es fundamental para sobrevivir a situaciones de dolor o sufrimiento.
  • Que para construir un futuro mejor debemos conocer mejor el pasado.
  • Que ayudar a los demás no solo requiere compasión sino también competencia. 
  • A dar voz a los que merecen tenerla (víctimas).
  • Que para integrar mejor el sufrimiento debemos conocernos.
  • Que siempre aprendemos de los que han sobrevivido a una experiencia traumática.
  • A luchar valientemente contra las causas del sufrimiento.
  • Que el instinto de supervivencia nos ayuda a mantenernos vivos. 

Para pensar… 

  1. Una palabra, un sentimiento, una imagen…
  2. ¿Qué es para ti el dolor? ¿Y el sufrimiento? ¿Es lo mismo?
  3. Dialoga sobre estos textos:
    1. “Después de todo lo que han perdido ningún niño merece recibir el mundo más que ustedes. Pero cuando se vayan de aquí no esperen nada. No tomen del mundo lo que fuera que quieran porque sientan que su sufrimiento le da derecho a eso. Ganen su lugar en el mundo, como ganaron las amistades que han hecho aquí. En Calgarth han forjado una nueva familia con hermanos y hermanas que estarán con ustedes por el resto de sus vidas. Cuídense unos a otros”. (O.F.)
    2. “Siéntense orgullosos de quienes son y de lo que han superado. Y aún si luchan con el más oscuro de los pensamientos, sean receptivos a las maravillas que la vida pueda ofrecer”. (O. F) 
    3. “Los recuerdos son absolutamente indescriptibles. Después de todas las dificultades, el hambre y las enfermedades en Windermere comenzaron las cosas buenas”. (C. “Harry” Olmer)
    4. “Una sociedad que no es capaz de acoger, proteger y dar esperanza al sufrimiento, es una sociedad que ha perdido la piedad y el sentido de la humanidad (Papa Francisco).

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