A menudo es bueno pararse y «acompasarse» antes de iniciar el vuelo. Acompasando se toma un tiempo para, en «un poquito»… volar aún más alto.
Gracias por confiar.

Oración de Adviento

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Mira que estoy a la puerta llamando. Si alguno escucha mi llamada y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo (Ap 3, 20) 

 

 .

Te escucho y no te oigo,  

      Tantas veces… 

Te espero y no te encuentro,  

      Tanto, tanto… 

Y Tú, Señor, viniendo  

      Siempre .

.

Y yo esperando, buscando, deseando… 

Porque todo comenzó con un encuentro,  

seguimos en la vida caminando,  

buscando un rostro y unas manos que nos quieran invitar,  

que quieran entrar en nuestra casa. 

.

Y Tú, Señor, siempre viniendo. 

Y yo, Señor, siempre buscándote. 

En lo grande y en lo pequeño,   

.

Por los siglos de los siglos…

.

.

Rosa Ruiz, Claretiana

@rosaruizarmi