ORAR – LA ORACIÓN CONTINUA (constante)

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LA ORACIÓN CONTINUA

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De cara al verano llevamos en PISTAS PARA ORAR material abundante para elegir en cada momento qué oración es más apropiada según las circunstancias si contemplando un paisaje, si con un texto bíblico, con la respiración, adorando…

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Pero me gustaría antes de acabar este curso sugerir un modo que me resulta muy querido: la ORACIÓN DE JESÚS. Ya se mencionó brevemente en la entrada de orar con la respiración.

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Trabajoduro1Cuentan que allá por el siglo XIX un peregrino ruso quedó impresionado y hasta obsesionado por unas palabras de S.Pablo: “Orad sin cesar”  (1Tes 5, 17; Ef 6, 18; 1Tim 2, 8). Y se preguntaba cómo era posible aquello en medio de la vida y sus afanes… fue preguntando por aldeas, caminos… a todo el que se encontraba… todos le hablaban de los frutos de la oración, de que es necesaria la gracia, pero nadie le respondía a su pregunta ¿cómo orar sin interrupción? hasta que un religioso, un maestro espiritual, le mostró el camino encerrado en un libro “Filocalía” y le sugiere:

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La oración de Jesús interior y constante es la invocación continua e ininterrumpida del nombre de Jesús con los labios, el corazón y la inteligencia, en el sentimiento de su presencia, en todo lugar y en todo tiempo, aun durante el sueño. Esa oración se expresa por estas palabras: ¡Señor Jesucristo, tened piedad de mí!

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A veces también a mí me invade el profundo deseo de vivir ininterrumpidamente en la presencia de Dios, en continua comunión con Él, y me pregunto cómo orar bien… ¿es cuestión de pensar mucho en Dios? ¿es un sentimiento? ¿es un desahogo del corazón? ¿es acudir a Él en las dificultades? ¿es el sentimiento de pequeñez ante la belleza de la creación? ¿Cómo se da el vivir en Dios, cómo es esa unión…?

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Jesús nos dice en los Evangelios, que a Dios no le gusta la palabrería (Mt 6, 7), la hipocresía de profesarle con los labios y no con la vida (Mt 7, 21), el orgullo del fariseo (Lc 18, 9-14)…, le gusta la oración en espíritu y verdad (Jn 4, 24), la confianza en él porque sabe lo que necesitamos, la oración en lo secreto del corazón (Mt 6, 5-15), la insistencia de la viuda y del ciego Bartimeo que ya pronunció la Oración de Jesús: “Señor Jesús, Hijo de David, ten compasión de  mí” , le gusta también  la autenticidad del publicano que utiliza esta misma fórmula…

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También nos dice: “Hasta ahora nada habéis pedido al Padre en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado…Yo os aseguro: lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dará” (Jn 16, 24 y 23). Estas palabras muestran los fundamentos dogmáticos y ascéticos de la invocación del Nombre.

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Sabemos la importancia del Nombre en la cultura y espiritualidad judía, y sabemos que los primeros cristianos tuvieron claro que ningún otro Nombre puede salvar (Hc 4, 12) y en su Nombre sanaban y sembraban vida.

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Por eso sugiero vivamente la práctica de la Oración del Nombre de Jesús, con el objetivo de hacer de la vida un movimiento en torno a Jesús y de su Santo Nombre el sostén continuo en los acontecimientos.

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La calidez y alegría de la Oración de Jesús es particularmente evidente en los escritos de San Hesiquio el Sinaíta: 

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S_Orar200«Por medio de la perseverancia en la Oración de Jesús el intelecto alcanza un estado de dulzura y de paz… Cuanto más cae la lluvia sobre la tierra, más la ablanda; de modo similar, cuanto más apelamos al Santo Nombre de Cristo, más grandes son el regocijo y el alborozo que trae a la tierra de nuestro corazón… El sol saliendo sobre la tierra crea el amanecer; y el venerable y Santo Nombre del Señor Jesús, brillando continuamente en la mente, da paso a innumerables pensamientos resplandecientes como el sol».

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Desde que la practico percibo que me ha crecido el deseo de ser una con Dios, con la creación, con todos los humanos, me ha dejado de importar el pensar mucho en la oración porque veo que eso no es la mejor oración, no me importan las distracciones porque la frase me ayuda a retornar a la oración… me da serenidad y paz porque me sé en sus Manos, sostenida por él. Me parece que esta manera de orar es una muy buena oración cristiana:

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– Porque pone el acento en la grandiosidad y trascendencia de Dios, como decíamos en la oración de adoración: ¡Jesús es el Señor!

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– Porque pone el acento en lo que somos: criaturas, constantemente necesitadas de la Vida, del perdón, de la salud interior que Jesús y el Espíritu dador de vida y de todos los dones nos ofrecen.

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– Y porque a través del vivo deseo que acrecienta en nosotros nos hace experimentar a Dios como el fundamento, la raíz de nuestra existencia “pues en Él vivimos, nos movemos y existimos” (Hc 17, 28) y crece la conciencia en el corazón de que estamos HABITADOS por la TRINIDAD (Jn 14, 23). Yo y todo el mundo. De ahí deriva toda la praxis cristiana.

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En general, puede servir:

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  • 18.09.2007 - Marcelo Theobald - Por do Sol na Av. Brasil -Al despertarse, apenas se toma conciencia del inicio de un nuevo día, pronunciar la oración de Jesús, con tranquilidad, con la boca o la mente, mientras uno se viste y se prepara para la jornada.
  • Repetirla en cada momento de soledad, en la playa, la montaña… o de pausa en el frenesí cotidiano.
  • Tomar papel y lápiz y escribirla repetidamente, con consciencia.
  • Apelar a ella cada vez que uno se descubre inquieto, angustiado o fuera de centro.
  • Ajustarla al ritmo de la respiración, mientras se camina, o sentado
  • Al acostarse, mientras uno se desviste, al cobijarse, entrar en el sueño reparador confiando en la misericordia de Aquél a quién nombramos.

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Esto, sabiendo que no es algo mágico, ni inmediato…

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peregrino ruso“Es suficiente que Lo nombres para que Su presencia sea una realidad tangible, pero esa percepción requiere al principio de la fe, para que se abran tus sentidos espirituales y lo perciban.

Es preciso que acrecientes el manejo de tu cuerpo y lo acondiciones para fluir acorde con la fuerza que viene del Nombre de Jesús. Estamos protegidos, el Nombre de Jesús nos guarda”.

“Digo que eres libre. Digo que no hay sumisión posible a ningún poder extraño si el Nombre de Jesús es repetido con fe.”  [la oración de jesús]

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En Internet hay abundante información sobre este antiguo modo de orar. Yo sugiero la lectura de dos libros:

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1.       El peregrino ruso

2.      “La oración del corazón” La tradición contemplativa del Oriente cristiano. Maloney, George sj. Ed. Sal Terrae

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Consuelo Ferrús, rmi

@consuelormi