Querida Amazonía: Sueños Para Despertar De La Pesadilla

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Me pidieron escribir un comentario sobre la exhortación postsinodal Querida Amazonía (QA) hecho “desde la realidad”. Eso fue un par de semanas antes de que se desatara la pandemia en el Perú. La vida de todos sufrió un vuelco y el encargo se retrasa hasta hoy.

No me salía nada. Recién trasladado a Indiana, un distrito a orillas del Amazonas, apenas trataba de procesar la situación de mi nueva misión, los nuevos compañeros de equipo, las dificultades de las autoridades para hacer respetar el aislamiento social, la degradación progresiva de la salud y la vida de la gente… Formé parte de una comisión de autoridades locales que hizo un recorrido por 35 comunidades ribereñas e indígenas de la zona para alertar e informar con miras a la prevención de la llegada del coronavirus. No hallaba tranquilidad para ponerme a pensar y redactar.

A mediados de mayo, los datos nos golpearon con crudeza: el virus se adentra por la selva profunda y amenaza la vida de nuestras poblaciones más vulnerables. Muchísimas personas están infectadas, es algo que palpamos a pie de río. Hay muy pocos médicos y sin tiempo ni condiciones. Trabajamos sin parar preparando proyectos y a la vez sobrepasados por una avalancha de solidaridad en forma de apoyos. Estamos a full. No encuentro un hueco para sacar algo atinado sobre QA.

Solo me sale decir que es un escrito más cercano a la poesía o el ensayo que a un repertorio de disposiciones. Que no sustituye ni deroga ni matiza el Documento Final del Sínodo, sino que pide a todos que “se empeñen en su aplicación” (QA 1), así de rotundo y sin fisuras. El Papa hace suyas e incorpora al Magisterio oficial todas las propuestas, incluidas las que piden articular el acceso al presbiterado de diáconos permanentes casados, o proseguir con el estudio del diaconado femenino. Temas que, en la actual realidad sembrada de muertos, parecen vanas discusiones teológicas de salón.

Todo aquel revuelo mediático previo al Sínodo distrajo la atención del mensaje fundamental: la Amazonía está en peligro (QA 47). Que nos lo digan a nosotros… Hoy quedan dramáticamente a la vista las heridas de la pobreza de nuestra gente (QA 28), que el COVID hace sangrar con más furia; la vulnerabilidad del bioma amazónico sistemáticamente despojado por el capitalismo depredador (QA 14); la amenaza real a la vida y las culturas de nuestros pueblos indígenas (QA 40); la precariedad del sistema sanitario, los insuficientes recursos educativos… en resumen el abandono y la marginación por parte del Estado (QA 13). 

El Papa expresa sus sueños (QA 7), que son como los ríos de la selva, de amplios cauces por donde navegar sinodalmente: sueño social, cultural, ecológico y eclesial. Nuevos caminos para salir del agujero en que nos encontramos y recrear un futuro diferente para esta región y para el planeta. Sugerencias para una manera nueva de ser Iglesia amazónica (QA 78) que responda a las necesidades, los rasgos culturales y las aspiraciones de “buena vida” (sumak kawsay) de nuestros pueblos. Sueños para despertar de la pesadilla que vivimos.

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