RECUERDOS DEL FUTURO

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Siri Hustvedt (Premio Princesa de Asturias 2019)

Después de la obtención del prestigioso Premio Princesa de Asturias 2019, era el momento de acercarme a una escritora completamente desconocida para mí. No fue fácil superar el prejuicio que me provocan los premios que rezuman oportunidad, donde lo políticamente correcto se convierte en alguien más del jurado. No debemos olvidar que Siri Hustvedt es esposa de Paul Auster, el ya galardonado novelista estadounidense que obtuvo el Príncipe de Asturias en el 2006, y una escritora feminista, ingrediente definitivo para suscitar la atención en estos momentos. Sin embargo, la estadounidense de origen noruego, me dejó una sensación de poderío narrativo y derroche cultural que no es fácil encontrar.

Escogí su última novela (Recuerdos del futuro), donde la autora de Minnesota plasma sobre el papel su forma de escribir, las señas esenciales de su identidad literaria. Quienes quieran decantarse por una narrativa arrolladora y entretenida, no es aconsejable que opten por Siri Hustvedt. No es su propósito, ni aún menos su logro. Su bagaje de poeta y ensayista está inevitablemente implícito en sus palabras que, por momentos, llega a admirarnos por su vasto conocimiento de la cultura y de la literatura en especial. Quienes quieran descubrir cómo se narra con pericia e ironía, a la vez que se describe con inteligencia todo lo que se propone, es el momento de leer a Hustvedt.

Recuerdos del futuro es una autobiografía novelada donde una mujer de unos 40 años se sumerge en su pasado: el de una joven de Minnesota que, con 23 años, llega al Nueva York de 1978. El hallazgo de un cuaderno con anotaciones de aquel tiempo, conduce a la autora – ¿protagonista? – a observar a aquella Siri como si fuese un familiar lejano. Se trata de una joven noble que, aunque pobre, tiene gustos literarios y filosóficos refinados. Vivía en un apartamento de estudiantes y dormía en un colchón de espuma barato, sobre una cama construida con cajas de naranjas, un escritorio y una estantería. Minnesota – así se llama esta estudiante – nos cuenta las circunstancias de su vida al tiempo que nos ilustra la Manhattan de los años 70, con su ambiente cultural y social, donde una mujer atractiva e inteligente como ella comienza a rebelarse ante ciertas injusticias que debe vivir una mujer. Hustvedt no se manifiesta como una feminista hooligan, sino como alguien que deshoja con sutileza pequeñas arbitrariedades que afectan a una joven simplemente por serlo. Desde mi punto de vista, es una mirada que solo se puede producir desde el futuro.

Podríamos decir que Recuerdos del futuro es un ensayo más que una novela. Como ensayista, la ganadora del Princesa de Asturias no prioriza la historia, sino su contexto. Aprovecha para reflexionar sobre el paso del tiempo, dudando a veces si lo que sucedió fue de una u otra manera, haciendo suya la afirmación del neurocientífico argentino Facundo Manes: las cosas no son como fueron, sino cómo las recordamos.

En definitiva, la última novela de Siri Hustvedt es una invitación al goce intelectual de la lectura, situándonos al mismo tiempo en el recuerdo y en la esperanza de un futuro diferente para aquella joven; ese futuro prometedor de la escritora estadounidense, donde la mujer ya es lo que comenzaba a vislumbrar esa estudiante de 23 años: alguien completamente libre para elegir el camino que quiere trazar en su vida.

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