20200221_Película (1)
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“Si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño”

El 24 de marzo celebramos el 40 aniversario de la muerte de Monseñor Romero. Este “mártir por amor”, nos enseña a ser: “verdaderos micrófonos de Dios” en nuestro entorno. Conocer su figura, es adentrarnos en el proceso de un ser humano al que muchos consideraron débil, incapaz de afrontar los retos que tenía por delante, pero los sucesos que ocurrieron ante sus ojos le fueron transformando en un hombre lleno de audacia, valentía y de profunda fe en Dios. Escuchar sus palabras, leer sus homilías, visitar y orar ante su tumba nos recuerda que su figura sigue presente en el corazón de muchos hombres y mujeres, sean creyentes o no. Siempre quedarán en nuestra memoria aquellas palabras horas antes de su muerte: «… Les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡cese la represión!».

Nuestra sociedad actual, carente, en muchas ocasiones de referentes morales, necesita ejemplos de personas que supieron hacer de su vida una entrega generosa a Dios y a los hermanos. Aprendamos de Romero, hombre de sólidos valores humanos y humanizadores.

Estamos en vísperas de las elecciones presidenciales de El Salvador, donde el fraude electoral, el ataque de los militares al pueblo, la represión del gobierno, hacen que la tensión crezca día a día. En este contexto, la Iglesia de El Salvador vive momentos difíciles. Por un lado, sacerdotes y obispos, con miedo a la amenaza comunista, se alinean con el Gobierno; y por otro, sacerdotes que terminan por coger las armas; en medio, los creyentes católicos como monseñor Romero, que denuncian desde la fe las graves injusticias que se cometían contra el pueblo. “Romero” nos muestra su cambio de posicionamiento en favor de los más pobres, su crítica de la desigualdad social y la crueldad de los poderosos. Por este motivo una bala atravesó su corazón.

La película nos enseña que:

  • El compromiso con el ser humano y la dignidad de las personas está por encima de todo.
  • Si somos coherentes entre lo que vivimos y decimos, lograremos una mayor justicia.
  • Tener riquezas, privilegios y poder no son una opción de vida, cuando se maltrata a los demás.
  • Siempre es importante tratar de dar una luz de esperanza al pueblo, despertar los anhelos y valores humanos.
  • Un país construido desde los intereses de los poderosos es un país inhumano.
  • Vivir desde los valores es un asunto de conciencia y de tener la convicción de que estamos comprometidos con los otros.
  • Siempre debemos decir la verdad ante la pobreza, la violencia y la injusticia.
  • Debemos mirar la realidad de un país desde quienes están en peor situación, es decir, desde las víctimas.
  • Nuestra misión evangelizadora nos lleva a involucrarnos activamente en la política, generar conciencia y producir cambios en beneficio de toda la sociedad.
  • La ambigüedad, el ser “políticamente correctos”, el querer quedar bien con todos no nos ayuda a enjuiciar la realidad con una palabra firme y clara. Hay que llamar a las cosas por su nombre.
  • Es necesario vivir desde la humildad. 

Para pensar:

  1. Un sentimiento con el que te quedas después de ver la película…
  2. Tres palabras con las que definirías a Monseñor Romero…
  3. Escucha la última homilía de Monseñor Romero: https://www.youtube.com/watch?v=KLwISDNVQHE. Lo que has escuchado, ¿a qué te invita en tu vida?

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