A menudo es bueno pararse y «acompasarse» antes de iniciar el vuelo. Acompasando se toma un tiempo para, en «un poquito»… volar aún más alto.
Gracias por confiar.

¿Y SI TU CAUSA TUVIERA SENTIDO? #vidaconsagrada18

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«Yo no nací sin causa», cantan. Y tienen razón: ¿cómo nacer sin causa? ¿Cómo no tener un motivo, un motor, una batalla justa? Pero, también como cantan, «no nací sin fe». Y cuando ambas se unen, cuando ambas cantan juntas, cuando Dios nos pone la voz y el cuerpo en movimiento… ¿no cambia la vida?  

Oye, piénsalo… ¿y si tu causa tuviera sentido? ¿Y si el sentido es tu causa, tu motor, tu batalla? Algo así nos pasa en la vida consagrada: tratamos de vivir centrados en Jesús, nuestra Causa. Haciendo de nuestro estilo de vida un reflejo suyo, como un gran estandarte. Anunciando, con pasión y alegría, que merece la pena seguirle, a pesar de otras banderas que nos distraigan. En definitiva, batallando la vida, pero nunca solos: en comunidad que sale decidida a otros caminos, campos y fronteras. 

¡Ánimo, valiente! Quizá esta también pueda ser tu causa. Recuerda que el encuentro con el Amor nos fortalece… ¡feliz día de la vida consagrada! 

 

Canción: ‘Derecho de nacimiento’ [Natalia Lafourcade]

 

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